El sol es un gran aliado para disfrutar de tus vacaciones y las actividades al aire libre, pero sin los cuidados adecuados, puede causar daños en tu piel. Por eso, la prevención es clave para evitar molestias y problemas a largo plazo.
Incluso, si ya sufriste una quemadura por los rayos UV del sol, existen maneras de aliviar el dolor y acelerar la recuperación. ¿Deseas conocer más? A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para tener una piel sana, suave y libre de daños.
Usa protector solar de amplio espectro
Aplicar bloqueador solar debe ser parte de tu rutina diaria, incluso en días nublados o cuando no sales por mucho tiempo. Busca uno con un buen factor de protección que sea mínimo con 30 FPS y reaplícalo cada dos horas si estás al aire libre. No olvides áreas sensibles como orejas, cuello, escote y pies. Cuidar tu piel de esta manera no solo previene quemaduras, también ayuda a retrasar el envejecimiento prematuro.
Evita exponerte en las horas más intensas
El sol es más fuerte entre las 10 a.m. y las 4 p.m., según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Así que en este horario, lo mejor es buscar sombra o programar tus actividades al aire libre antes o después. Si no puedes evitar salir, usa gorra o sombrero, lentes con filtro UV y ropa fresca, pero que cubra bien tu piel. Con esto, disfrutarás del exterior sin poner en riesgo tu salud.
Hidrata tu cuerpo por dentro y por fuera
Beber agua es clave para mantener tu piel fuerte y protegida ante los efectos del sol. Además, usar cremas hidratantes ayuda a restaurar la barrera natural de la piel, especialmente si ha estado expuesta por varias horas. Nuestra recomendación es que busques productos con aloe vera, glicerina o ácido hialurónico. Estos ingredientes alivian, refrescan y reparan.
Tal vez te interese leer: 4 hábitos saludables para mejorar tu estilo de vida
Alivia las quemaduras de forma natural
Si ya tienes una quemadura solar, no apliques hielo directamente o productos con alcohol. Lo más recomendable es darte un baño con agua fresca, secarte con cuidado y aplicar una crema hidratante. También puedes usar compresas frías de té de manzanilla para calmar el ardor. Evita a toda costa reventar las ampollas, recuerda que tu piel necesita tiempo para regenerarse sola.
Consulta a un médico
Si la quemadura es severa, presenta ampollas grandes o sientes fiebre, es mejor acudir con un dermatólogo o médico general. No olvides que el cuidado oportuno puede evitar infecciones o complicaciones más graves. Escuchar a tu cuerpo y atender sus señales también es una forma de amarte y priorizarte.
Tu piel es un reflejo de tu bienestar. Cuidarla con responsabilidad no solo te hace sentir mejor, también te permite disfrutar cada momento sin incomodidades ni riesgos. El sol puede acompañarte, pero tú decides cómo protegerte.
Y si quieres cuidarte aún más, aprovecha los beneficios que te ofrece la tarjeta de crédito GTCMujer: obtén cashback en salud y belleza, además de descuentos especiales en exámenes y consultas médicas en CIAM. Porque tú mereces lo mejor, por dentro y por fuera. Si deseas más información, haz clic en la imagen de abajo, completa el formulario y un asesor se comunicará contigo.